Zarpamos rumbo a la localidad de Bol, en la costa sur de la isla de Brač, para disfrutar de la emblemática playa de Zlatni Rat (el Cuerno de Oro), cuya singular forma de grava fina se adentra unos 500 metros en el Adriático y varía según las mareas y las corrientes. Tras el almuerzo a bordo, navegamos hacia la animada isla de Hvar. Realizaremos una visita guiada a pie para contemplar su rico patrimonio de influencia veneciana, donde destacan la Plaza de San Esteban con su catedral renacentista, el Arsenal (que alberga uno de los teatros municipales más antiguos de Europa) y el Convento de los Franciscanos. Para completar la tarde, puede ascender a la Fortaleza Fortica para disfrutar de las mejores vistas de la bahía. Noche en Hvar.