Empezamos el día zarpando hacia Bol, en la isla de Brač, sin duda uno de los destinos más reconocidos de Dalmacia. Tiempo libre para aprovechar las aguas cristalinas de Zlatni Rat (el Cuerno de Oro), una de las playas más hermosas de Croacia. Continuamos hacia Vis, la isla más enigmática y alejada de la costa continental. Debido a este largo aislamiento, la isla quedó casi intacta, conservando su naturaleza virgen, su arquitectura tradicional y una atmósfera de profunda tranquilidad. Noche en Vis.